Es común en España pesar a las mujeres embarazadas en cada revisión con la matrona, al igual que pesar a los niños en sus revisiones e incluso en controles rutinarios en el cole.

 

A los bebés se les revisa el peso en cada revisión de los primeros años.

 

Para mi todo ese protocolo es un gran error y causa más problemas que soluciones, te cuento por qué.

 

Pero antes, te pongo en antecedentes:

ÍNDICE DE MASA CORPORAL (IMC)

El índice de Masa Corporal es un cálculo matemático que asocia el peso y la estatura de una persona.

 

En función del resultado se te “cataloga” (ya empezamos mal) con: infrapeso, normopeso, sobrepeso y obesidad.

 

Bueno, no me enrollaré mucho con la historia, pero resulta que el IMC fue inventado por Adolpe Quetelet hace más de 200 años y después fue popularizado por Ancel Keys en 1972 como Body Max Index.

 

Ancel Keys hizo bastantes estudios que han pasado a la fama y se siguen citando, entre ellos, algunos culpabilizando a las grasas de los problemas cardiovasculares, y que hoy en día han sido más que rebatidos, además de salir a la luz que en algunos casos estaban amañados porque había ocultado información para corroborar su hipótesis.

 

Sigo que me lío.

 

¿Sirve el IMC para determinar si una persona tiene un estado de salud óptimo o no?

 

Rotundamente no. Por varios motivos:

 

  • No existen 2 personas con los mismos riesgos. Dependiendo de la localización de esa grasa y del tipo de dieta que la persona siga, su riesgo será mayor o menor.

 

  • El IMC sólo toma como métricas para realizar el cálculo el peso total y la estatura, pero no tiene en cuenta la cantidad de líquido, la densidad ósea, la cantidad de grasa, la cantidad de músculo, la grasa visceral, la grasa abdominal…
  •  

Todas estas medidas que acabo de enumerar predicen la salud y el riesgo de mortalidad de las personas mucho mejor que el peso sin más.

 

En las mujeres, por ejemplo, el peso fluctúa enormemente dependiendo del día del mes y los cambios hormonales.

 

¿Te pesas todos los días y hay veces que notas diferencias hasta de 1 y 2 kg? Ajam.

 

¿Tu peso varía bestialmente si te pesas por la mañana y por la noche? Ajam.

 

Te pongo un ejemplo: Una persona con evidente exceso de grasa corporal puede tener exactamente el mismo IMC que Hulk.

 

¡Por qué Hulk es puro músculo y el músculo pesa mucho!

 

¿Te parece que Hulk tiene un problema de sobrepeso? Yo diría que el único problema que tiene Hulk es su mal temperamento.

 

Tenemos unas métricas que dan falsos positivos y negativos, son inexactas y no tienen en cuenta los cambios hormonales.

 

Perfectas para aplicar a las mujeres embarazadas, sin duda…

LAS MEDIAS SON ESO, MEDIAS.

Pero otra cosa interesante es que esos rangos se ponen en base al peso medio de la población, teniendo en cuenta la población más o menos actual se van estableciendo unos puntos de corte para catalogar.

 

Esto es así para bebés, niños y adultos.

 

Teniendo en cuenta que cada vez comemos más, cada vez pesamos más y cada vez tenemos más grasa (no hace falta más que ver fotos de hace 100 años para darnos cuenta de que la gente era más delgada), no le encuentro el sentido a estas catalogaciones, ni a pedir a la población que se siga basando en medias de nada.

PERCENTILES DE BEBÉS

Con los percentiles de los bebés pasa lo mismo.

 

Lo que las gráficas de percentiles representan es el porcentaje de población sin patología asociada que está por encima o debajo de esa línea.

 

Es decir, que si tu bebé está en el percentil 85 significa que el 85% de los niños están por debajo de su peso y el 15% de los niños está por encima de su peso.

 

Estamos hablando de medias de población y te remito a este artículo para que lo entiendas mejor.

 

Si tu bebé está en un percentil bajo no quiere decir de ninguna manera que tu bebé tenga un problema. Quiere decir que la mayoría del resto de niños pesan más. PUNTO.

 

Tu pediatra prestará especial atención si tu hijo tiene descensos bruscos y continuados de percentil, pero no deberías estar preocupado porque simplemente sea bajo.

¿POR QUÉ ESTOY EN CONTRA DE LLEVAR SEGUIMIENTO CON PERCENTILES, PESO E IMC?

Te lo voy a explicar, uno a uno, por cada grupo de población, pero antes déjame que te cuente una cosa sobre las dietas para perder peso:

LAS DIETAS NO FUNCIONAN

A medida que pasan los meses, se estima que un 95% de los pacientes recuperan su peso original.

 

Algunos recuperan también un extra en forma de michelín.

 

No quiero ser desalentadora, sé que la vida puede ser muy dura y quizás tu puedas ser uno de ese 5% residual, pero por si acaso, no te voy a venir con frases a lo Mr. Wonderful, no vaya a ser que meta la pata.

 

Hay varios motivos por los que las dietas fallan y es algo de lo que suelo hablar en la comunidad.

 

Al hacer dieta de cualquiera manera y luego volver a recuperar tu peso, tus adipocitos (células grasas) no sólo crecen, sino que se dividen. Así que hacer dietas por hacer, nunca es buena idea, porque una vez acabas la dieta, si no has interiorizado bien tus hábitos y vuelves a comer de más (cosa que sucede a menudo), tus adipocitos no sólo recuperan su tamaño, sino que se dividen y son más eficientes que los anteriores (es decir, más facilidad para coger peso de nuevo).

 

Quizás te parezca que por intentarlo no pierdes nada, pero ten en cuenta que cuando haces dieta no sólo pierdes o ganas grasa.

 

Hacer dieta y conseguir o no perder ese peso conlleva un aprendizaje a nivel neuronal: Tu cerebro crea nuevas conexiones y aprende a base de prueba y error: aprendemos que somos o no somos buenos en algo, por lo que sufre nuestro autoconcepto, aprendemos que no lo hemos conseguido, aprendemos que la sociedad premia a los que están “dentro de la media”, aprendemos que el esfuerzo invertido no merece la pena…

 

MORALEJA: Las dietas tienen sus consecuencias en el cuerpo por lo que hay que hacerlas cosas con mucha cabeza y no probar por probar.

 

Ahora sí:

 

Querida mujer embarazada, llegado a este punto tengo que hablarte de:

PROGRAMACIÓN UTERINA

Un aspecto interesante es que la expresión genética ya sucede durante el embarazo.

 

Es decir, que más allá de los genes que transmitimos a nuestros hijos, podemos influir en la expresión de algunos de esos genes mediante nuestro estilo de vida.

 

Por ejemplo, una nutrición insuficiente en el embarazo se asocia a bebés de bajo peso al nacer, pero, curiosamente se ve que después, esos bebes, desarrollan sobrepeso.

 

Esto, a nivel evolutivo podría ser porque los genes se preparen ante esas señales de escasez para un ambiente que parece (pero no es) de escasez alimentaria.

 

Exceso de peso en el embarazo también reporta mayor porcentaje de bebés con sobrepeso y predisposición a desarrollar obesidad.

 

Hay estudios realizados con ratones en los que se ve como crías de madres que consumen comida basura nacen con mayor grasa, menor fuerza y diferentes patologías, lo que nos lleva a plantear que una exposición temprana (en el embarazo) a comida procesada tiene un efecto de programación neurológica y endocrina para el feto.

 

Estudios también han demostrado como un aumento de glucosa e insulina en sangre durante el embarazo regulan la expresión de genética en el hipotálamo fetal y el hipotálamo fetal se encargará posteriormente de regular el equilibrio energético del bebé.

 

El estrés de la madre también conlleva cambios epigenéticos que repercuten en el metabolismo y la conducta de sus hijos.

 

Puedes leer más sobre programación uterina aquí.

MUJER EMBARAZADA

Sabemos que el peso no es una medida fiable, sabemos que, además, con la locura hormonal que está pasando tu cuerpo ahora mismo es aún menos fiable.

 

Sabemos que durante el embarazo no debes realizar una dieta para perder peso porque puede tener consecuencias irreparables en el feto.

 

Entonces, que alguien por favor me explique por qué se sigue pesando a todas las mujeres en los seguimientos del embarazo.

 

Aunque la mujer presente sobrepeso o haya aumentado considerablemente de peso en ese periodo no la vamos a poner a dieta.

 

Lo que hay que hacer es promocionar e intentar explicar a todas – TODAS – las mujeres que están embarazadas la importancia de una alimentación saludable y, dado que este es probablemente un momento idóneo para que ellas se preocupen por su salud, darle herramientas y recomendaciones útiles para que lo hagan.

 

Pero lo que sucede es que sólo se dan recomendaciones (desactualizadas y que no suelen servir de mucho) a aquellas mujeres que ganan “exceso” de peso. A las que van cogiendo pocos kg no se les dice nada, aunque se estén alimentando de Donuts y bocadillos de Nocilla.

 

Perfecto.

 

Y esas “recomendaciones” se dan en el mejor de los casos, porque en el resto de los casos lo que se hace es pegarle una bronca a la mujer.

 

Cómo si una mujer embarazada no tuviera ya suficiente con su embarazo, sus nervios y sus inseguridades por lo que está por venir.

 

¿Sabes una cosa que si sabemos que altera la microbiota y afecta a la expresión de genes del bebé?

 

El nivel de estrés de la madre.

NIÑOS

Por todas las consecuencias que he explicado arriba, un niño no debe hacer una dieta de pérdida de peso.

 

Jamás. A no ser que tengan que realizarle algún tipo de intervención quirúrgica grave o cosas muy extraordinarias.

 

Además, un niño al que se le pesa y se le pone a dieta aprende que “estar gordo” tiene consecuencias.

 

Que su amigo el flaco puede comer lo que quieras, pero que “el gordo” tiene que comerse una ensalada para cenar.

 

Aprende que no es lo suficientemente bueno y que algo está haciendo mal.

 

Aprende que es el “niño gordo”.

 

¿Y si su hermano está flaco? Pues nada, su hermano que coma lo que quiera porque el problema es “del gordo.”

 

Y si intenta perder peso, pero no puede, aprende que no es lo suficientemente bueno.

 

Unos padres que reciben un IMC elevado de su hijo, aunque no quieran, acaban tomando decisiones, haciendo cambios, estando más atentos a lo que come su niño…

 

A eso súmale que te dicen si tu hijo está o no está gordo, pero no te enseñan a mejorar la situación de la alimentación en casa, ni te dan información real, ni te explican cómo funciona vuestro cuerpo.

 

Tienes un problema, búscate la vida.

 

Todas las familias necesitan educación alimentaria adecuada y ayuda para implementar los cambios, no necesitan que les digan si tienen sobrepeso o no.

 

Cualquier actuación debe ir encamina a una mejora cualitativa de la dieta y a la implementación de unos hábitos duraderos y saludables, no a que el niño pierda peso para estar en la media.

BEBÉS Y PERCENTILES

Un bebé con un percentil bajo no necesita ser suplementado con nada y unos padres con un bebé de pocos meses no necesitan sufrir un estrés continuo ni estar pasando cada día por la farmacia para pesar al niño.

 

Hay padres que han perdido la oportunidad de disfrutar de unos meses alucinantes junto a su bebé porque han vivido en una angustia continua de percentiles y peso.

 

Las medias son medias y cada niño es un mundo.

 

Si no existieran las consultas médicas ni los seguimientos “preventivos” ni nada por el estilo y tuvieras a tu bebé en casa ¿Qué criterio tomarías para saber si tu niño está creciendo sano?

 

Te lo digo: Ver que está fuerte, feliz, juguetón, sin síntomas extraños, alegre.

 

Un niño que tiene hambre no está feliz.

 

A la semana no hay que coger una cantidad exacta de gramos. Trabajo con muchas mamás que hasta los 6-7 meses su bebé ha ido cogiendo peso muy poquito a poco, y a partir del mes 8 (por poner un ejemplo) ha empezado a ganar peso con mucha más rapidez.

 

Otras mamás tienen bebés muy gorditos y con el tiempo se van estabilizando.

 

Porque tu bebé esté cogiendo peso despacito no tienes que pasarte a la fórmula y desde luego, a no ser casos muy extraordinarios, no tienes que adelantar la alimentación complementaria a los 4 meses y mucho menos con cereales, porque a los 4 meses es muy probable que el sistema digestivo del bebé no esté preparado para este tipo de alimentos y nunca sabremos las consecuencias a largo plazo.

 

Tendrás que valorar pasarte a la fórmula o buscar ayuda si tu lactancia va mal y si tu peque tiene hambre, pero no si está cogiendo poco peso.

 

Mi primera lactancia fue terrorífica y acabe dando leche de fórmula a mi peque. ¡Pero es que tenía hambre! Se le notaba perfectamente. Se pasaba el día al pecho, no había quien lo separase de mí, en cuanto se levantaba sólo quería mamar y mamar y se dormía agotado porque no podía. Si eso es lo que estás sufriendo, tienes un niño enfadado y rabioso porque tiene hambre, busca ayuda con la lactancia.

 

Pero he conocido a muchísimas mamás y papás con bebés de bajo peso que están felices y tranquilos. No tienen hambre, sólo pesan poco.

 

Como decía, la obsesión por los percentiles de los bebés está impidiendo que muchos padres puedan disfrutar plenamente su crianza, tomando medidas innecesarias para situaciones que se resuelven por sí solas con paciencia.

 

Por cierto, tengo una alumna que vive en Reino Unido en el curso de BLW La Revolución que me decía que allí no miran el peso del bebé más allá del primer mes. MARAVILLOSO.

 

 

Ainsss ya lo he soltado todo, que gusto.

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2 respuestas

  1. Que lástima no haberte encontrado antes, el primer mes de mi nena ha sido un sufrimiento para mí porque no cogía peso, y ahora con casi 5 meses sigue comiendo poco, pero está sana y feliz, y cogiendo peso, poco, pero por lo visto es suficiente para ella. Y ahora preparándonos para la AC con BLW La Revolución

    1. Muchas gracias Maribel!! Que penita que no hayas podido disfrutar al 100% esos primeros meses, pero como bien dices, tu peque está sana y feliz y de todo se aprende. Ahora a vivir con mucha alegría esta nueva etapa! Un besotee

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