«Es escandalosamente fácil de aplicar y sirve para todas las familias…»

Comer con tus hijos puede ser…¿un momento de paz?

Si quieres que las comidas con tus hijos no se conviertan en una batalla campal, si no en un momento de disfrute, calma y diversión en el que compartir “tiempo de calidad”, sigue leyendo porque te voy a explicar la técnica milenaria de la que poca gente habla.

Déjame contarte una historia rápida

Hace unos meses, cuando aún hacía fresquito y al despertar por la mañana todo estaba impregnado del rocío, salimos de casa para ir al cole.

 

Eran las 09:00 y teníamos que estar allí a las 09:10.

¡mal íbamos!

Así que mientras que yo andaba de un sitio para otro, loca, como pollo sin cabeza, Hugo, que en aquel entonces tenía 4 años recién cumplidos, estaba quieto.

«¿Quieto? ¿Con 4 años? ¡ja!»

Si, si, espera…

 

Estaba quieto, parado, delante de mi viejo y destartalado (pero aún funcional) Citroen Saxo azul.

 

Quieto a pesar de que le había dicho 3 veces ya, con relativa paciencia, que se metiera en el coche.

 

Mientras tanto yo metí a su hermano, metí las mochilas, metí la bici, y cuando ya no me quedaba nada más que meter y un leve estado de ira empezaba a nublarme la mente, le dije (muy poco Montessori):

“¡Hugo! Date prisa, ¿qué miras?”

Y él, tranquilo como un oso perezoso me miró y dijo: Espera mamá, que estoy mirando como esa gota resbala por el coche.

 

Así que, ante esa respuesta, tan inesperada, tan simple, tan inocente y tan dulce, no me quedó más remedio que callarme y esperar mientras me preguntaba:

 

¿Quién soy yo para robarle este momento?

 

¿Te has fijado alguna vez en cómo un niño es capaz de centrar toda su atención en una simple gota de lluvia y olvidarse de todo lo que hay a su alrededor?

Amiga mía, esta capacidad, tiene muchos nombres, pero aquí podemos referirnos a ella como “estado de flow” o “mindfulness” y es la capacidad de centrarnos en el aquí y ahora para disfrutar plenamente de lo que estamos sintiendo.

 

El estrés, las prisas, los horarios impuestos, las mil tareas que hacer, las obligaciones… todo eso que nos han dicho que es “normal”, y que nos exige “hacer más y más y más”, pero “sentir menos y menos y menos”…

 

Nos aleja de este estado natural de mindfulness que nuestros hijos tienen pero que les robamos.

 

Cada día nos encontramos niños más estresados, más en el hacer que en el sentir, colmados de exigencias de “la vida moderna” han perdido la capacidad de tomarse la vida con calma, así que, ante cualquier conflicto, cambio o llamada de atención…explotan.

“¡Boom!”

A veces no explotan y simplemente se hacen pequeñitos y se esconden callados y encogidos detrás de sus juguetes o detrás de ese plato de comida que no les gusta, esperando que pase el chaparrón. 

 

Les cuesta expresar sus emociones o hacerse entender. ¿Cómo les ayudamos?

Quien se transforma a sí mismo, transforma el mundo.

Dalai Lama

Lo que la ciencia y las tradiciones milenarias nos dicen es que ese estado de flow, esa práctica de mindfulness, se puede trabajar, de manera intencionada para que nuestros hijos no la pierdan y nosotras…

¡la recuperemos!

En una revisión científica de 2015, en la que analizaron a más de 2.905 niños sobre los que se han desarrollado diferentes intervenciones basadas en mindfulness encontraron que los niños mejoraban:

Así que, teniendo en cuenta todo esto, he desarrollado Comidas Calmadas y Atentas.

 

Una formación en la que aprenderás a realizar pequeños ejercicios prácticos y meditaciones con tus hijos para conseguir llegar a las comidas en un estado de paz interior, calma y atención que os permita disfrutar mucho más del placer de comer en familia.

 

Pero lo más importante, más allá de las comidas, os permitirá cultivar con vuestros peques desde bebés la capacidad de escucharse, sentirse y emocionarse sin sentirse desbordados en todos los aspectos de su vida.

 

Sólo una cosa acerca de esta formación:

 

Llevar a tu (posiblemente estresante) vida la práctica de mindfulness junto a tus pequeños sólo conlleva de una cosa en realidad: práctica, práctica, práctica.

 

Es decir, si quieres comprar el curso para echarle un vistazo rápido pero luego no vas a conseguir sacar 5 minutos en tu día a día para integrarlo, es mejor que no lo hagas, pero si estas dispuesta a rascar esos 5-10 minutitos en tu rutina diaria para parar, respirar y sentir, puedes seguir leyendo.

Sin más ceremonia te presento:

Un curso de 7 lecciones en vídeos cortos, pensados y seleccionados para que puedas integrar en tu vida y la de tus peques desde el primer día la práctica de mindfulness especialmente enfocada a la hora de las comidas.

 

Sin paja, el contenido justo y necesario para que crees tus propias rutinas de meditaciones y ejercicios prácticos en los horarios que más te convengan.

 

Son vídeos específicamente pensados para ti (no para tus hijos), con una explicación seguida de una práctica. De esta forma, podrás contextualizar la práctica y entenderla mejor, lo que a su vez te ayudará a sentirla y encontrar más beneficios. Tú serás la que luego transmitirás esta práctica a tus hijos, adaptándola a sus necesidades concretas y aplicando algunas de las variaciones que te enseño en los vídeos.

Un anticipo de lo que encontrarás en esas lecciones:

«¡Parad malditos pensamientos!»

«¡Otra vez! ¡Quiero más!«

No solo eso, sino que te cuento mi experiencia personal con esta meditación y cómo hizo que casi se me saltaran las lágrimas cuando llevaba sólo 1 semana practicándola con mis pequeños.

Ya casi termino, pero antes de seguir te voy a decir el precio del curso.

Verás, podía haber realizado un curso súper extenso con miles de meditaciones y prácticas de mindfulness para niños, pero finalmente, decidí no hacerlo.

 

¿Por qué?

 

Porque mi experiencia es que la mayoría de madres que tienen bebés o hijos pequeños no tienen tiempo suficiente para leer y practicar miles de meditaciones y prácticas.

 

No tienen tiempo ni para ponerse crema en la cara.

 

Así que más meditaciones iban a suponer, probablemente, que las vieras todas de seguido el primer día de curso pero que no llegases a aplicar ni integrar en tu vida y la de tus peques.

 

Por eso he preferido hacer un curso accesible económicamente para todo el mundo y con las meditaciones y prácticas justas, necesarias y más importantes para implementar, de verdad, mindfulness en vuestra vida.

 

El precio del curso es de 59 (menos de lo que te cuestan unas zapatillas de deporte).

COMIDAS CALMADAS Y ATENTAS

59€ 

Impuestos incluidos. Acceso inmediato a la plataforma de formación.

Si no tienes dudas y sientes que esta formación puede aportar calma, bienestar y paz a tus momentos en familia, entras aquí y en 30 segundos tienes acceso a todas las lecciones:

Un abrazo, 

 

Tania.

P.D.: ¡Espera! Una última cosa antes de que te vayas.

No pensaba dar soporte al curso porque creo que las lecciones no dejan lugar a duda y porque en realidad, esto es algo para que interioricéis y sintáis, pero, no se… parece que me falta algo si no estoy en contacto con las personas que entran y creo que es bonito poder compartir cuando empezamos a cambiar nuestra forma de ver el mundo.

 

Así que he decidido incluir un soporte para todas las personas que adquieran el curso.

 

Me puedes enviar tus dudas o comentarios por email y yo las resolveré a través de una canal de Telegram para todos los alumnos del curso, de esta forma todos nos beneficiamos de las experiencias de otros. 

 

Así que, lo hacemos, lo vivimos y sobre todo, lo sentimos juntas.

Ahora sí, todo dicho.

Si no tienes dudas, es mejor empezar hoy que mañana:

Namasté,

 

Tania.

P.D.2: Aquí tienes algunas dudas frecuentes, por si acaso:

¿Cuánto tiempo tengo que dedicar al curso?

 

El curso son vídeos prácticos de entre 8-12 minutos. Se ven muy rápido y luego es cuestión de practicar, practicar, practicar.

 

¿Cuánto tiempo de práctica es necesaria para ver resultados?

 

Entre 5-10 minutos al día. Menos de lo que se tarda en elegir una serie de Netflix para ver.

 

¿Con qué edad pueden empezar los niños a hacer meditaciones?

 

Meditaciones guiadas como tal, a partir de los 2-3 años, pero te recomiendo que tu realices meditaciones y relajaciones delante de ellos desde su nacimiento porque de esta manera van a aceptar estas prácticas con mucha naturalidad y las van a asimilar e integrar en su vida cómo se asimila lavarse los dientes.

 

¿Durante cuánto tiempo tengo acceso al curso?

 

Tienes acceso durante toda (mi) vida a la plataforma de formación. Si muero mañana y acabas de adquirir el curso mi marido te devolverá el dinero.

 

¿Es sólo para niños o también para adultos?

 

Es para ti y para tus hijos, para que ambos aprendáis a saborear y disfrutar el mundo de una forma más consciente y auténtica.

 

¿Sólo está enfocado a la alimentación?

 

No, es más, hay muchas prácticas en el curso que no tienen nada que ver directamente con la alimentación. Sin embargo, todos los aspectos que trabajamos con esas prácticas: atención, calma, autoconocimiento, relajación, van a repercutir directamente en la hora de la comida.

COMIDAS CALMADAS Y ATENTAS

59€ 

Impuestos incluidos. Acceso inmediato a la plataforma de formación.

Si no tienes dudas y sientes que esta formación puede aportar calma, bienestar y paz a tus momentos en familia, entras aquí y en 30 segundos tienes acceso a todas las lecciones: